Erase una vez un juguete roto al que nadie le hacia caso, un niño llamado Javier le dijo a su madre:
-Mama, comprame este juguete. Su madre respondió:
-Hijo este juguete es muy feo y roto. Y el juguete roto se puso muy triste porque nadie le compraba porque estaba roto y era feo. Al siguiente día Javier se puso a llorar porque su madre no le compraba el juguete. Entonces su madre decidió comprarselo y aquel juguete fue feliz con Javier, hasta que un día la madre de Javier, compro un juguete nuevo y mejor, entonces Javier dejo el juguete roto. Entonces el juguete roto decidió ir a África con niños pobres, porque sabia que allí no le iban a abandonar. Entonces cuando estubo en África una niña lo vio y dijo:
-Que bonito juguete, seguro que me podre divertir mucho con el.
El juguete roto se puso muy feliz al ver que servía para hacer feliz a una persona.
FICHA 17
Hace 16 años
